Igual es diferente

marzo 16, 2010

#Emakumeak Cafe 2.0 con las promotoras del Proyecto Mujeres que para la igualdad se enredan diferente

Cuando escribo sobre mujeres no sé por qué siempre me da la sensación de estar rindiendo un homenaje. Así que vaya este pequeñito homenaje a las mujeres de hoy en el Café 2.0 de Vitoria

Ana Vitorica y Silvia Muriel,  responsables del proyecto, que nace como fruto del trabajo colaborativo (bienvenido sea este trabajo interinstiticional para compartir proyectos ) entre el PESI ( Plan Euskadi para la Sociedad de la Información) y Emakunde ( http://www.emakunde.euskadi.net/u72-home/es) han organizado una quedada para presentar el proyecto y recabar información.

Hemos estado:  Elena Gutiérrez, Cristina Juesas,  Ana Vitorica, Carmen Sicilia, Begoña Santos, Silvia Muriel, Francisca Pulgar y yo

La verdad es que me gusta este ambiente en el que rapidamente puedes mezclar contenido de fundamento con unas risas porque la colaboración y el trabajo al que puede conducirte después esta saludable cordialidad, se lleva con más ganas:_)

Objetivo del proyecto y por ponerle un slogan: Asociaciones de Mujeres y Tic, un encuentro para brindar oportunidades. Nada descubrimos cuando hablamos de brecha digital de género más dobles dicriminaciones cuando se trata de mujeres con otras carácterísticas, como por ejemplo la discapacidad, o la de ser inmigrantes, o vivir en el mundo rural. El proyecto informará, sensibilizará, formará para integrar la tic como una herramienta para potenciar el trabajo asociativo de los diferentes colectivos  y ayudará a visualizarlo

Objetivo del proyecto: Intentar que las personas trabajen mejor en común, colaboren mejor, para obtener más satisfacción con lo que hacen y también para ser más eficaces en la consecución de sus objetivos. Que ninguna mujer se quede sin saber lo que puede perderse si integra nuevos modos de colaborar y comunicarse.

Ideas que se han aportado:  Cómo enganchar a través de las necesidades e intereses de las asociaciones y de las mujeres que las componen, identificar proyectos asociativos relevantes para desarrollarlos con la Tic,  catalogar  proyectos de asociaciones de mujeres, ralizar un repertorio de buenas prácticas de redes sociales de mujeres  con ayuda Tic, realizar, por fín un mapa de asociaciones de mujeres!!.

Supongo que esto es el inicio de una buena #colabora ción

diciembre 27, 2009

Hombres, mujeres y educación física. De Joseba Etxebeste

Filed under: Deportes,Educación,Igualdad mujeres-hombres — nosotrasiguales @ 8:41 pm
700 Deportistas en Chimkowe durante Tercera Fe...
Image by Municipalidad de Peñalolén via Flickr

Joseba Etxebeste para Igual es Diferente

HOMBRES, MUJERES Y EDUCACION FISICA

El profesor camina entre las filas de pupitres, los estudiantes extienden mecánicamente la mano y olfatean el folio que les entrega. La experta mirada vaga inquieta entre el bosque de brazos que se repliega nada más pasar entre ellos. El texto carece de título, no es lo habitual. El académico sabe que, por una vez, es preferible dejar de lado a los grandes autores y concentrarse en lo cercano, en lo vivido, en su propia experiencia. Mostrarse desnudo frente a sus discípulos, con sus pasiones, sus fantasmas, sus monstruos. Mostrar cómo los actos más simples delatan lo que somos. El silencio se impone en la sala y los ojos leen sobre la pretérita vida del maestro.

“Mi profesor de gimnasia era un tipo bajito, fornido, autoritario. Miraba al grupo desde la lejanía, controlándolo, verificando que las órdenes se cumplían. Resaltaba la rectitud de su porte, su postura. Mantenía el pecho hinchado y el vientre plano, incluso cuando caminaba, siempre en posición de firmes. Esa actitud corporal era el estandarte de su oficio, la idealización de una manera de ser en el mundo y de un quehacer profesional. A los que destacábamos en la asignatura nos miraba con ojos cómplices, confiando en que pudiéramos seguir esos cánones, parecernos a él en el aire que emanaba. Tenía formación académica, no era un cateto, se expresaba con corrección, estudió en la Escuela de Mandos José Antonio, la máxima titulación en Educación Física de la época. Sus clases seguían los patrones técnicos de la gimnástica: rigidez en las formaciones y movimientos y un control de los momentos de ejecución. Nos ordenaba en filas y a su voz saltábamos el potro, abríamos y cerrábamos piernas y brazos, corríamos 50 metros. La autoridad del silbato marcaba el final de la clase, sin sermones ni moralinas, ya había tomado nota mental del rendimiento de cada cual. Aquellos invisibles apuntes y el recuerdo de unas pocas marcas deportivas servían para realizar una evaluación azarosa que carecía de referencias precisas. Era de agradecer que la gélida distancia entre nosotros no se agrandara aún más con la difusión de la propaganda ideológica del “movimiento” franquista.

En aquellos convulsos años tras la muerte del dictador, compartíamos con un colegio femenino el pabellón Ruiz de Alda de Pamplona. El grupo de chicas se movía como una sola unidad bajo las consignas de un militar retirado, bajito, tripudo, de porte envejecido y movimientos ágiles. Todo estaba organizado para que no nos cruzáramos y para que no nos confundiéramos; ellas identificadas con una camiseta blanca y una pantaloneta de fieltro azul, y nosotros con un pantalón corto rojo y una blanca camisola. Nunca hablamos con ellas, ni ellas con nosotros, nunca tuvimos ocasión de acercarnos a menos de un grito de distancia. Mi retina recuerda bien la ayuda mecánica que aquel hombre realizaba en las caderas de las jóvenes para  facilitar la voltereta sobre el caballo gimnástico. En el sudoroso vestuario, las críticas y el desprecio de mis compañeros hacia el militar jubilado reflejaban la frustración de una relación que se nos negaba.

El devenir de los años quiso que compartiera el oficio con aquellos dos hombres, convertirme en uno de tantos profesionales que a punta de silbato orientan las vidas, antaño separadas y uniformadas, de los cachorros humanos. Lo que en otro tiempo era “gimnasia” comenzó a denominarse “educación física”. Con la ligereza que da la juventud, pensábamos que conseguiríamos cambiar las cosas, que la formación corporal iba a constituir una parte insustituible de la educación escolar. Pero… ¿Con qué herramientas íbamos a materializar el cambio? Si analizamos la formación universitaria que seguimos, afirmaremos que es gracias a un conocimiento más profundo del cuerpo humano y por el manejo de unas técnicas deportivas administradas de la forma más amena posible. Esto es bueno o malo para la coordinación, para el crecimiento, para la espalda, para el stress; como el médico que administra recetas, los profesionales de la motricidad gestionamos las actividades deportivas adecuadas para la población. La capacidad profesional se valora por el encanto personal y el vínculo que se establece entre los ejercicios propuestos y la salud del individuo. Impulsados con el empuje del cuerpo médico, se inicia una medición de las capacidades motrices de la población y se colocan en las manos de los profesores de educación física unas tablas con medidas de salto, resistencia, velocidad y su correspondiente percentil estadístico. Si un joven aguanta sujetándose a una barra 45 segundos sin que la barbilla se mueva se le asigna una nota: a más tiempo, mejor calificación. ¡Impecable! ¡Racional! Se arregló el problema de la evaluación: las tablas de medidas son la solución, podemos asignar una calificación normativa de gran precisión. Pero avanzamos todavía más allá. Como los cuerpos de los hombres y de las mujeres son diferentes, se pueden distinguir dos medidas, dos baremos distintos, uno para cada sexo. Lo bueno, normal, saludable, se extiende en el patio de la escuela, posibilitando que las diferencias entre hombres y mujeres no vean mermadas la posibilidad de la excelencia: un record para cada sexo siguiendo la lógica olímpica”.

Las cabezas se levantan y un murmullo envuelve la pregunta que marca el inicio del debate.- ¿Es esta educación física el motor de un cambio social que busca el equilibrio de poder entre hombres y mujeres? ¿Es esta la idea que tenemos de la coeducación? – espeta el docente.

Una buena estudiante, jugadora del equipo femenino del Atletic, no duda en tomar la palabra. – Creo que la historia que se cuenta en el texto es reflejo del avance que se ha producido en la sociedad vasca en los últimos años. Y es importante que los chicos y chicas hagan las clases juntos y que acepten las diferencias que existen entre ellos. Es bueno que el sistema escolar sea capaz de evaluar esas diferencias de género, si no las mujeres estamos siempre condenadas a un segundo plano.

– ¡Eso no se sostiene! – arranca Natxo, uno de esos muchachos que se despiertan exaltados.- Cuando yo iba al instituto había chicas que ni se esforzaban ni tenían ningún interés en educación física. Y con los baremos normalizados sacaban notas absolutamente inmerecidas, mientras que nosotros teníamos que esforzarnos mucho más para un logro menor.

El profesor que no quiere que la guerra de los sexos se reproduzca en su clase reorienta el debate: – ¿Y como creéis que podemos avanzar para superar estas contradicciones? Somos la única asignatura que hace eso en la escuela. ¿Cómo evitar el uso de la doble barra de medición en educación física?

– Podríamos cambiar las pruebas de evaluación. En vez de intentar medir la capacidad corporal… podríamos medir otras cosas- responde el muchacho.

– ¿Qué cosas podríamos medir?- interroga el profesor mirando a los jóvenes universitarios. No hay respuesta, no es tan fácil, y él lo sabe. – Pues…intentar medir la inteligencia motriz y no las capacidades corporales- concluye paciente el maestro.- Qué interés tienen medir lo que salta, lo que mide, lo que pesa un joven; concentrémonos en evaluar lo que aprende. La cuestión principal a resolver es el interés y la aplicación que esos conocimientos tienen en la vida cotidiana. Los juegos, los deportes o los ejercicios en educación física son cosas que se aprenden, como lo son los logaritmos o el teorema de Arquímedes. Un niño no sabe nadar y lo aprende en la escuela. Una niña no sabe patinar y lo aprende con ayuda de sus compañeros. Esa es la clave de la educación física: la elección de la tarea motriz a enseñar.

Los jóvenes están acostumbrados a reflexionar en estas clases, a cuestionar las respuestas. Saben que el profesor nunca da la respuesta completa, solo la punta del ovillo que les va a permitir deshacer el nudo. – Pero… la inteligencia motriz no soluciona inmediatamente el problema de la separación entre hombres y mujeres- afirma Natxo. – Yo soy bastante malo jugando al fútbol, y aunque Nekane juegue en el Atletic, lo tiene muy difícil para regatearme, para ganarme un balón, para rematar de cabeza. Estamos obligados a hacer dos ligas de fútbol: una para hombres y otra para mujeres si queremos que ellas jueguen.

– Es cierto lo que dices. Pero… ¿sabías que hasta hace poco existían en Estados Unidos dos ligas de béisbol: una para negros y otra para blancos, y que los defensores de los derechos civiles pelearon por la existencia de una única liga profesional sin discriminaciones de raza? ¿No somos los hombres y mujeres capaces de aliarnos para cambiar todo esto?

– Pero estamos igual que al principio con los baremos- responde Nekane.- Tener en cuenta la inteligencia motriz no cambia las capacidades motrices de los hombres y de las mujeres: ellos corren más, pesan más, son más altos, más rápidos. No podemos hacer nada cuando las chicas nos enfrentamos contra ellos. ¡Estamos condenadas a ser una comparsa en los deportes de los hombres si no separamos las ligas¡

– ¡Has dado en la diana! Los deportes de los hombres son creaciones culturales para la gloria de los hombres. ¿No podemos inventarnos otros juegos donde los hombres y las mujeres estemos más igualados y sea la capacidad individual, con independencia del sexo, la que discrimine al vencedor? ¿Creéis acaso que un chico es mejor conductor de coches que una chica? ¿Pensáis que la fuerza de los brazos o el nivel de testosterona les hacen mejores conductores que las mujeres?- El profesor escucha el ruido de las ideas renovadoras en el aire-. ¿Qué es, Nekane, lo que hace que un piloto de carreras sea mejor que otro?

– Su inteligencia motriz, su capacidad en la toma de decisiones- responde convencida recogiendo los papeles en su carpeta. La sirena marca el final de la clase y los alumnos vuelven a un mundo injusto sabiendo que la educación física es un arma de doble filo: puede reproducir el mundo o cambiarlo.

JOSEBA ETXEBESTE

joseba.etxebeste@ehu.es

UPV-EHU

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junio 15, 2009

Lo que dio de sí la jornada Politika 2.0 + mujeres

Filed under: Igualdad mujeres-hombres,Liderazgo,Uncategorized — noemipastor @ 9:26 am

Pues estuvo bien. Me convence el formato pecha kucha, que te obliga a esqueletizar e ir al grano, pimpampún.

Silvia Muriel, madre del invento, en vez de abrumarnos con cifras, nos divirtió con fotos de barbudos gafotas en gabinetes políticos blanquinegros y multitudinarias asambleas bajo el árbol de Gernika, en las que encontrar una chica era más difícil que encontrar a Wally. Bueno, en realidad era imposible, porque no había ninguna.

Teresa García nos expuso su experiencia enclavedeciudadanasporgetxo y nos habló de cómo ella era 2.0 sin saber que lo era. También nos dijo que tienen un blog “cutrón” (sic) en cuanto a diseño, pero lucidito de contenido. Y me parece bien.
Julia Madrazo nos explicó con simpatía y buen humor su evolución del 0,7 al 2.0.
Maite Martínez Lao se nos apareció desde Abla, Almería, por obra y gracia de Skype, y nos contó su alucinante experiencia con las cuidadoras en red.
Esther Martínez nos dio pruebas de la buena predisposición de su partido hacia el dospuntocerismo y se tragó, formalita formalita, todas las exposiciones, de la primera a la última, de cabo a rabo, cosa que no es muy habitual entre la clase política. Y sé de lo que hablo.
Ana Vitórica nos expuso muy clarita, sencilla y amenamente el Plan Euskadi en la Sociedad de la Información.
Idoia Mendia habló de sus idas y venidas por las ciberredes, que son frecuentes y jugosas.
E Iratxe Molinuevo nos presentó al grupo Politika 2.0 desde su punto de vista personal, intransferible, pasional, sentimental y genial.

En la foto aparece servidora de ustedes en el centro, bien flanqueada por Silvia Muriel y Julen Iturbe. La verdad es que no recuerdo de qué nos reíamos. La foto, al igual que todas estas, es de Faidit. En cuanto encuentre por la red las de Roberto Cacho, pongo el enlace.

junio 1, 2009

politika2.0+mujeres. Ciudadanía activa y participación en política

Filed under: Igualdad mujeres-hombres,Liderazgo,Uncategorized — Silvia Muriel Gómez @ 1:12 pm
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Women at work on C-47 Douglas cargo transport,...
Image by The Library of Congress via Flickr

Me invitan a participar en este blog Igual es diferente. Y todo porque por las redes que enredan Internet me encuentro con personas a las que me unen algunas inquietudes. Acepto formar parte de esta nueva red, y con mucho cariño me dejaré ser enredada. Al grano…
Mi nombre es Silvia. Va a hacer un año que me independicé, laboralmente hablando, de la empresa para la que trabajaba. Esta evolución en lo productivo, como no podía ser de otro modo, también afecta a mi vida personal y en este binomio de facetas -que ya no es binomio, porque yo soy yo con todo junto e indisoluble- llevo a modo transversal algunas cuestiones, como por ejemplo, la perspectiva de género, el uso de herramientas 2.0, y la responsabilidad social que puede tener inherente mi desempeño personal y profesional y que no he de olvidar.
Pertenecer al grupo de personas politika 2.0, por ejemplo, me ha aportado un espacio en el que yo, desde mi voluntarismo, quiero trabajar a favor de una ciudadanía activa, en continua relación inequívoca con las instituciones que nos gobiernan, y sobre todo con el papel que las mujeres tenemos en todo esto. Porque ha sido un papel muy vago el nuestro, en tanto que ya teníamos una casa y una familia a la que gobernar y no había ni tiempo ni ganas muchas veces por pelear también fuera de los muros de nuestro domus. No existía el mundo de la res publica para nosotras…
En este marco, y con motivo de un foro organizado por Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer para este mes de de junio –un foro llamado antes “foro Naro” y ahora “foro para la igualdad 2009”-, valoré la posibilidad y oportunidad de presentar una actividad: “politika2.0+mujeres. Ciudadanía activa y participación en política”.
Definitivamente, tendrá lugar el 10 de junio de este 2009, a las 17.30horas, en los locales de Lan Ekintza-Bilbao. Os invito a acercaros y poder conocer lo que allí presentemos. De momento, no puedo más que recomendaros que visitéis el link del wiki en el que estoy actualizando toda la información del evento. Aparecen ya ponentes, experiencias, invitaciones a participar, etc.
Buscamos con esta actividad (1) acercar modos de participación y comunicación social y política basados en la web social o 2.0; (2) mostrar experiencias en las que la participación socio-política ha supuesto el alcance de objetivos de amplio calado, creando alianzas entre colectivos de mujeres y servicios de la Administración Pública, y (3) sensibilizar hacia la participación socio-política de las mujeres, asumiendo su papel activo en los distintos ámbitos de la toma de decisiones.
Creo que es una tarea de la sociedad –de sus mujeres y sus hombres-, de las administraciones públicas y de todos los agentes socio-económicos de nuestro entorno y más allá, el favorecer el empoderamiento de las mujeres en el ámbito de la participación social y política. Un ámbito cerrado hasta hace poco y que, aun estando abierto hoy, mantiene todos los sesgos de género imaginables.
Para mí va a ser un auténtico placer poder llevar y mostrar experiencias concretas, opiniones bien formadas, testimonios de cómo “estar ahí” gracias también a la web social o 2.0….. con la única –y suficiente!- esperanza de que haya mujeres de entre el público que, a su salida de la jornada, crean que es posible subirse a esta nueva ola –ola tecnológica, pero no por ello complicada- y crear.
Crear redes, crear opinión, crear crítica, crear conocimiento, crear relaciones, crear momentos y conversaciones, crear participaciones, crear utilidades, crear, crear.
Crear.
Y es en este punto donde me toca agradecer el interés que unas cuantas personas han mostrado por la actividad y que me está ayudando a dar forma –buena forma!- a nuestro encuentro del 10 de junio.
Espero verte allí para convencerte, si no lo has hecho ya con tu propia experiencia, de que es importante no quedarse otra vez en el andén, viendo partir el tren en el que viajan nuevas oportunidades. O nos subimos, o nos volvemos a quedar quietas, esperando con nostalgia que alguien se acuerde de nosotras. O nosotras, o nadie.
Y la Web Social es un tren. Que no se sabe dónde parará, pero que sin duda no volverá atrás para ver a quién se ha dejado por el camino.

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mayo 26, 2009

Hacia nuestra revolucion inaplazable

HACIA NUESTRA REVOLUCION INAPLAZABLE

“No podemos seguir apuntalando un modelo económico y social que basa su existencia en la invisibilidad y opresión hacía las mujeres”.

Hace ya tiempo que tenía un compromiso con alguna gente y conmigo mismo acerca de la necesidad de escribir en torno a un tema, que más que ningún otro, está presente y nos acompaña desde el mismo día de nuestra venida a este mundo y hasta que lo abandonamos.

Y, no solo ocupa el espacio temporal que cubre nuestras vidas, sino que lleva siendo siempre así, con mayor o menor dureza, pero constante y presente.

Lo hago ahora porque hojeando el calendario me he dado cuenta de que en próximas fechas, concretamente el día 30 de junio, en una localidad de nuestro país, volveremos a asistir a una polémica (cierto que cada vez menor y menos estridente), que pone de manifiesto al igual que otros ejemplos que pudiéramos citar el mundo en el que vivimos y la sociedad que tenemos.

No, no hablo de futbol, ni de religión. El suceso o evento que me ha movido a escribir esta semana es el  ya famoso  Alarde de Irún, y el “tema” subyacente es la preeminencia de un modelo de sociedad androcentrico que, de vez en cuando, y a raíz de conflictos como el derivado de esta celebración, se nos presenta como lo que es, un modelo social dominado por el hombre y al servicio del hombre, que oprime, esconde y silencia el papel de la mujer en nuestra sociedad.

Cierto, que para hablar de esta necesaria revolución pendiente, la de la igualdad plena y real de mujeres y hombres, bien pudiera haberme inspirado en los miles de ejemplos que a diario nos muestran la realidad del mundo en que vivimos, y todo sea dicho de paso, los hombres mejor que las mujeres.

Porque podría haberme inspirado también al ver las escalofriantes cifras de muertas por violencia hacia las mujeres en lo que va de año. O en años anteriores.

O podría haberlo hecho también al calor de la dura y difícil lucha que 57 mujeres de Renteria han llevado a cabo hace unos meses para defender un salario más digno, o sería mejor decir menos indigno, en la pelea que han mantenido con la dirección de Simply Sabeco.

También me hubiera servido como ejemplo la polémica surgida al calor de la modificación de la ley del aborto, o de interrupción del embarazo.

Y, así muchos más ejemplos, porque si uno se preocupa en rascar un poco en la artificiosidad de este modelo social, no cuesta encontrar entre nosotros y nosotras, una discriminación clara, palpable y cruel, como la que vienen soportando las mujeres a lo largo de los siglos por parte de este sistema, construido y pensado por y para hombres. Y, permítanme que lo diga, así nos va.

Pero, dado que he escogido como percha o excusa para hablar de esto el alarde de Irún, y la polémica que sobre él se cierne año tras año, si quisiera dedicarle al menos algunas líneas. Todo esto, por supuesto, sin desmerecer, ni minusvalorar de ninguna manera cualquiera de los otros graves hechos que he mencionado antes.

Pues bien, el  día 30 de Junio en Irún, tendrá lugar la celebración del Alarde, con la que la población de Irún celebra un hito histórico de carácter bélico que tuvo lugar allá por 1522. Este hace referencia a las milicias que en Irún se organizaron para hacer frente al ejercito franco navarro y del que estas milicias salieron victoriosas. Hasta aquí, nada extraordinario o sustancialmente diferente de lo que se puede encontrar en cientos de localidades de Europa.

Pero, desde el año 1996, en el que un grupo de mujeres de Irún pide participar en el alarde como parte de las compañías y no únicamente como cantineras, se desata una polémica y una confrontación que hace de este alarde un foco de atención mediática y de crispación social.

No ocupare mucho espacio en decir, que para mí, el derecho de las mujeres a participar en pie de igualdad en cualquier esfera de la sociedad, y esta es una más,  está por encima de la tradición y la conservación de roles arcaicos que en nada debieran enorgullecer a quien los sostiene.

Ojala, el paso del tiempo consiga que el alarde de Irún, sea entendido como un acto lúdico festivo abierto a la participación de todo aquel y aquella que lo desee, y no, como un ejemplo palpable de una sociedad confrontada, donde algunos para no perder su rol dominante se escudan en la tradición y niegan la participación real, libre y en pie de igualdad de todos sus conciudadanos y conciudadanas.

Mención aparte merece, la actitud de algunos partidos como el PNV, PSE-EE o el PP, y del gobierno del ayuntamiento de Irún, con su alcalde a la cabeza, el señor Santano (PSE-EE), que por mantener la  saca de votos en la localidad y cediendo a la presión de los betikos, dan la espalda a resoluciones del parlamento vasco, de emakunde y a la propia ley de igualdad.

Qué más da que sus propios partidos se hayan posicionado en el parlamento vasco en sentido contrario al que ellos lo hacen en su ayuntamiento. Qué más da que con su actuación estén dando carta blanca a la posición dominante de unas personas (hombres) sobre otras (mujeres). Pues eso deben pensar estos representantes municipales, que qué más da. Sencillamente deplorable.

Y, lo digo con claridad, no vale argumentar que la mayoría de la población de Irún, es decir la mayoría de sus 61419 habitantes, está a favor de la tradición, porque los derechos de las personas no se negocian, se aplican y punto. Ya que siguiendo el axioma de que una mayoría favorable a mantener una discriminación secular es razón suficiente, bien pudieran haberse negado el gobierno en el año 1932 a conceder el derecho de sufragio a las mujeres, si, el derecho a voto, ya que este derecho encontró serias y muy fuertes resistencias en todo el arco parlamentario del entonces gobierno de la República Española.

Pero la polémica desatada en Irún años atrás, y los argumentos esgrimidos por todos y todas me conducen a una reflexión mucho más amplia.

No vale con reivindicar la igualdad efectiva en derechos de las mujeres y los hombres. Para mí, lo importante es ir más allá, igualarnos en derechos está bien como punto de partida, pero es necesario plantearnos el modelo del que emanan esos derechos.

Y, ahí, coincido con las tesis feministas, que defienden una femeneización de la sociedad, un cambio de modelo de sociedad repensada de forma conjunta por mujeres y hombres. Porque si no, lo único que haremos es mejorar la representatividad de las mujeres en una sociedad androcentrica que se demuestra inútil y que de origen sitúa al hombre como centro de su arquitectura social y a la mujer como un sujeto invisible al servicio y complementación de las necesidades del hombre.

Así pues, la revolución feminista es no solo inaplazable por justicia, sino absolutamente necesaria para repensar un mundo común donde la satisfacción de las necesidades humanas este por encima del mercado y del modelo económico en el que se sostiene.

La economía ha sido desde siempre un uso social dominado por los hombres, de ahí la visión androcentrica, que solo atiende a la economía de mercado como el único área real de la economía sin atender al trabajo no remunerado, pero tan trabajo como el que más, y que históricamente ha recaído en manos de las mujeres.

Y, no nos damos cuenta de que este modelo económico sustentado en el homo económicus existe, al igual que ellos mismos, por la atención y cuidados de las mujeres, sin los cuales ninguno de estos homos pudiera siquiera existir.

Por tanto, hay que posicionarse con claridad ante ciertos debates y decir con toda la rotundidad de que seamos capaces que la conciliación no es ni la solución ni el mejor avance. Que lo realmente evolutivo es la corresponsabilidad, el pacto entre iguales en el reparto de las responsabilidades compartidas.

Que la ley de dependencia no puede ser la puerta de atrás, por la que se dé carta de naturaleza a una injusticia, que aunque remunerada en alguna forma, seguirá siendo una injusticia. No podemos fomentar con ayudas económicas la invisibilidad de la mujer. Del mismo modo que no podemos considerar esta parte del modelo económico  como secundaria.

Y, para ello, es necesario que se apueste por modelos coeducativos que contribuyan a cambiar el reparto de roles que nos viene acompañando desde tiempos remotos.

Tenemos que repensar nuestras ciudades y pueblos con una perspectiva olvidada, la de la mujer, y también tenemos que repensarlas en relación con el ejercicio del cuidado, porque no habrá igualdad sin ciudades con buenos servicios públicos y un justo reparto del cuidado.

Pero, lo que ya podemos ir haciendo es nuestra pequeña e intima revolución, la que cada uno de nosotros debemos hacer para no ser coparticipes de un sistema de dominación que ya dura demasiado tiempo y que sufren nuestras  compañeras, nuestras madres, nuestras hermanas, nuestras hijas.

Podemos empezar por ahí, comenzando a cambiar nosotros para cambiar el mundo. Como lo han hecho ya muchos, y así contribuir a poner los cimientos de un mundo más justo, más libre y más igualitario. Si se animan ya tenemos tarea, hasta la semana que viene.

Oskar Matute

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